viernes, 10 de junio de 2011



Para darle la bienvenida al verano estoy alimentándome a base de piña y me he puesto más rubia que nunca gracias a un gay que me dijo que podría ser sueca. No me importa parecer sueca, solo hay dos diferencias: Ni soy gilipollas ni soy una guarra. También soy un poco más bajita y más jamona. Pero soy un ser humano y lo parezco. No como ellas que a pesar de ser personas normales que respiran como el resto de los mortales, parecen que vienen de otra galaxia y han llegado aquí a hacer las delicias de los pajares y estesoso del siglo XXI, que haberlos, haylos y siempre habrá. Sólo que ahora van en monopatín a pesar de tener 40 años, se tatúan, les gusta el rock y visten como qinceañeros. Una sueca en Barcelona es más moderna que yo, que he nacido en Barcelona y estoy hasta el higo de estar aquí. No lo entiendo. Quizás si que son extraterrestres que han venido a dominar el mundo empezando por los hombres que son como hamacas al grito de: MUERTE POR KIKI!

Las suecas visten como si fuera verano siempre. Shorts, sombreritos y camisetas de tirantes sin sujetador, cosa q les apasiona.

Quién sabe?ahora es época de festivales en todos lados y las suecas se dejan caer todas con sus amiguitas: Anja, Lena, Kisrtin, Sophia….todas juntas!me han dicho si quería ir con ellas, pero al ver mi escaso 1.60 y mi culo no talla 0 precisamente,se han metido conmigo y han retirado la invitación.

Las suecas son super marcianas.



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